Fui al supermercado. Compré las cosas que me había dicho mi madre. A mí me apetecía una pizza. La cogí de cuatro quesos, la que más me gusta. Cuando llegué a casa me dijo que faltaban perras. Yo le dije que también había comprado una pizza. Parece que esto de la crisis es grave.
martes, 27 de enero de 2009
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